Araceli
Carrión
Mi obra nace de la exploración de un universo femenino donde la infancia y la feminidad se encuentran suspendidas entre el sueño y la realidad. A través de figuras de niñas y jóvenes de mirada introspectiva y cabello infinito, construyo escenarios cargados de simbolismo: vestidos que se convierten en paisajes, pájaros que dialogan con lo geométrico, espejos que revelan otros mundos, aguas que abrazan y flores que desbordan.
Mis obras no buscan contar una historia lineal, sino despertar una emoción: esa mezcla de nostalgia, inquietud y fascinación que sentimos cuando lo familiar se vuelve extraño. Hablan de la vulnerabilidad y la fuerza de lo femenino, de la pérdida de la inocencia, de los mundos interiores y de la belleza que surge cuando la realidad se desborda.
Cada pieza es un portal a un territorio personal donde lo bello y lo inquietante coexisten, invitando al espectador a perderse en sus propios recuerdos y sueños.
El óleo me permite disfrutar del tacto material, la lentitud y la profundidad física de la pintura. Trabajo sobre tabla y lienzo, construyendo capas de color y textura que dan vida a mis personajes y sus mundos.
La inteligencia artificial se convierte en una extensión de mi imaginación, permitiéndome explorar composiciones imposibles y texturas oníricas que después puedo refinar o imprimir como láminas de alta calidad sobre papel fotográfico.
La instalación, el objeto intervenido y el ensamblaje se convierten en una arqueología emocional del recuerdo de la infancia. Cada pieza explora las tensiones del mundo femenino a través de contenedores, textiles y porcelana que tejen memoria y trauma.